LA ESTÉTICA DE LO EFÍMERO

por Natalia Alonso Arduengo

Comisaria

 

DV realiza una creación multidisciplinar abarcando diversas manifestaciones artísticas: Fotografía, escultura, instalación y vídeo.

 

Se trata de una obra caracterizada por la limpieza formal y por el planteamiento de conceptos contrarios. Ella/él, líneas curvas/ líneas rectas, calidez/rudeza, lo liviano/lo pesado… Destacando el contraste entre materiales antitéticos que realizan con frecuencia en una misma pieza. Así, nos muestran la combinación del frágil yeso frente al duro hormigón o de la madera frente a la harina.

 

Emplean elementos poco nobles y de uso industrial. La utilización de éstos descontextualizada de su sentido habitual conlleva la inmediata dignificación y dotación de valores estéticos a unos materiales que, tradicionalmente, no se habrían considerado artísticos.

 

Es posible apreciar el doble contraste formal y material en alguna de las fotografías presentadas en esta muestra. En “Sueño” la figura femenina de formas suaves y redondeadas dormita acurrucada sobre un frío palé industrial de líneas rectas. 

 

Su estética se sostiene sobre el discurso de lo efímero. Lo efímero es lo fugaz, lo perecedero. “Todo fluye, nada permanece”, en palabras del filósofo griego Heráclito de Éfeso. Fluxus (del latín flujo) entendido como circulación, como movimiento, porque el devenir sería el principio que rige el mundo. Todo es efímero porque está sometido a un cambio continuo y este movimiento retorna eternamente sobre sí mismo. Nietzsche en su obra Así habló Zaratustra defendió la vuelta eterna de todas las cosas. Este planteamiento supone un nuevo concepto de tiempo no lineal sino cíclico. Todo desaparece para transformarse y volver a ser.

 

En la pieza de vídeo de esta exposición, Diana y Víctor abordan el tema por medio de un cubo de harina que será destrozado por una pesada bola que cae verticalmente y de manera imprevisible sorprendiendo al espectador. El cubo de harina fue, para dejar de ser después de sufrir el golpe de la pesada esfera. El renacimiento llegará con el brote verde que crece después.

 

Destaca entre su producción la instalación “Ciudad efímera”, asentada sobre una cimentación de harina. Se trata de una metrópoli de mimbre construida con formas geometrizadas pero no exentas de estilización. Las estructuras están cubiertas de gasa y escayola. Habitualmente, el yeso es un material empleado en revoques y enlucidos, no para funciones estructurales primordiales, no es un material duradero. Esta urbe es efímera y, como tal, en cada exposición se transforma y se adapta al espacio disponible.

 

Irregulares y en apariencia inestables debido a su trazo filiforme, estos “edificios” parecen “dibujados en el espacio” según el precepto estético del escultor Julio González.

 

Los artistas juegan con la luz e iluminan el conjunto creando un skyline de sombras. La silueta del esqueleto urbano se presenta como un conjunto cohesionado, pero cada pieza puede funcionar de forma autónoma e independiente, aunque su comprensión global se produzca cuando forma parte del todo. 

 

La obra de DV, pese a abanderar el concepto de efímera, no tiene nada de pasajera. Los pasos cortos pero seguros que van dando Diana y Víctor permiten aventurar que el suyo no será un arte perecedero, no morirá en dos exposiciones. A esta pareja artística le espera más camino por recorrer. 

Gracias por tus palabras Natalia

DV

 2013 by  Colectivo DV  Diana Coandă / Víctor Velasco​   © Octubre.2020